Objeto y concepto arquitectónico
El proyecto se ha realizado en la prestigiosa zona de Altea Hills (España), cerca de Benidorm — una de las ubicaciones más complejas e interesantes desde el punto de vista de la construcción y el acristalamiento. La villa está situada a una altitud aproximada de 425 metros sobre el nivel del mar, prácticamente en la parte más alta de la ladera, lo que define desde el inicio la tarea principal: no solo acristalar la vivienda, sino maximizar las vistas panorámicas al mar manteniendo al mismo tiempo el confort interior.

La arquitectura de la casa se ha diseñado en torno a la idea de «espacio abierto»: mínimo de muros ciegos, máximo de vidrio y libertad visual. En la práctica, tanto la planta baja como la planta superior prácticamente carecen de paredes tradicionales, y el protagonismo recae en el acristalamiento, que define la apariencia del edificio. No se trata simplemente de ventanas, sino de auténticas paredes de vidrio que conectan el espacio interior con el paisaje, el mar y el horizonte.
Sistemas utilizados y soluciones implementadas
En el proyecto se han utilizado sistemas de aluminio Cortizo 70 para las ventanas, así como sistemas correderos Cor Vision y Cor Vision+, que permiten la ejecución de grandes aperturas con perfiles visibles mínimos. La elección de estos sistemas responde no solo a criterios estéticos, sino también a la necesidad de garantizar la estabilidad estructural en dimensiones extremas.

Se ha prestado especial atención a la zona equipada con el sistema Cor Vision+, donde se han instalado tres sistemas correderos automáticos. La automatización en este caso no es un elemento de confort adicional, sino una solución técnica necesaria: con este tamaño y peso de hojas, la apertura manual resulta ineficiente y poco práctica. El resultado es un sistema en el que grandes superficies acristaladas se abren de forma fluida y sin esfuerzo, manteniendo la limpieza de la línea arquitectónica.
Escala de las estructuras y gestión de grandes pesos
Uno de los aspectos más complejos del proyecto ha sido el trabajo con vidrios de gran formato. En esta villa se han instalado estructuras de hasta 4 metros de ancho y 2,5 metros de altura, con un peso de algunos acristalamientos que alcanza hasta 500 kg. Esto ya no es un acristalamiento estándar, sino una tarea de ingeniería donde cada detalle es crucial: desde el cálculo de cargas hasta la logística y el proceso de instalación.

Para el montaje se ha utilizado maquinaria especializada, ya que la instalación manual en estas condiciones es inviable sin comprometer la precisión o el estado de los elementos. Además, era fundamental mantener una geometría perfecta de todas las superficies, ya que en acristalamientos panorámicos cualquier desviación es inmediatamente visible.
Acristalamiento, protección solar y confort
Debido a la ubicación de la villa y la exposición constante al sol, se ha prestado especial atención a las características de los vidrios. Se han utilizado vidrios de control solar con factor 70/35, capaces de bloquear hasta el 70% de la energía solar, manteniendo al mismo tiempo una alta transparencia. Esto permite conservar las vistas panorámicas sin oscurecer el interior y, al mismo tiempo, reducir significativamente el sobrecalentamiento de los espacios.

Los acristalamientos cuentan con un coeficiente Ug ≈ 1.1, y se ha utilizado vidrio templado, lo que incrementa la seguridad y la resistencia de las estructuras. De este modo, se ha logrado un equilibrio entre apertura visual, eficiencia energética y confort real de uso, incluso en condiciones de intensa radiación solar.
Barandillas de vidrio y trabajo con la fachada
Un elemento importante del proyecto ha sido la instalación de barandillas de vidrio, cuya longitud total alcanza aproximadamente los 135 metros lineales. No se trataba simplemente de instalar protección, sino de mantener la pureza visual de la fachada y las vistas panorámicas.

Se han utilizado soluciones de barandillas de vidrio sin elementos visuales pesados, que no interfieren con la vista y funcionan como una prolongación de la arquitectura. Gracias a ello, terrazas, balcones y zonas de transición permanecen completamente abiertas, manteniendo la continuidad visual con el horizonte.
Particularidades del montaje en una ubicación compleja
Trabajar a una altitud de 425 metros, en un terreno con pendientes y accesos limitados, añade un nivel adicional de complejidad. La logística de suministro, el acceso de maquinaria y la coordinación precisa de todos los procesos requieren no solo experiencia, sino una organización técnica bien estructurada.

La instalación se ha realizado conforme a las normativas, garantizando la estanqueidad, la correcta fijación y la distribución de cargas. En este tipo de proyectos, no se trata solo de instalar ventanas, sino de asegurar su funcionamiento estable frente a cargas de viento, cambios de temperatura y condiciones ambientales exigentes.
Resultado del proyecto
Como resultado, se ha logrado un acristalamiento que раскрывает todo el potencial de la ubicación: las vistas panorámicas al mar se han convertido en parte del interior, y la frontera entre el espacio interior y exterior prácticamente desaparece. La vivienda se percibe más ligera, más amplia y de mayor nivel, manteniendo al mismo tiempo la funcionalidad y el confort.

Este es un claro ejemplo de cómo el acristalamiento deja de ser un elemento y pasa a convertirse en la base de la arquitectura. El espacio funciona gracias a la luz, las vistas y las proporciones, mientras que las soluciones técnicas permanecen invisibles, pero son precisamente ellas las que garantizan el nivel de calidad esperado en proyectos de este tipo.
Rol de Safe Smart Energy
El equipo de Safe Smart Energy ha llevado a cabo el proyecto de forma integral: desde la selección de sistemas y el desarrollo técnico hasta el suministro y la instalación. El objetivo principal no era simplemente instalar estructuras, sino crear una solución que soporte cargas reales, mantenga la geometría y funcione de manera fiable a largo plazo.
Gracias a la experiencia en proyectos complejos y estructuras de gran formato, se ha conseguido una solución que combina arquitectura, ingeniería y confort. Como resultado, el cliente ha recibido no solo ventanas y sistemas correderos, sino un elemento clave de la vivienda que define su apariencia y su nivel de calidad.
